Semana 2/4 día 2/5.
Isaías 53:4-12 Reina-Valera 1960
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;(A) y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.(B)
6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,(C) cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero;(D) y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes,(E) y por la rebelión de mi pueblo fue herido.
9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.(F)
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores,(G) habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
Referencia cruzada:
- Isaías 53:4 : Mt. 8.17.
- Isaías 53:5 : 1 P. 2.24.
- Isaías 53:6 : 1 P. 2.25.
- Isaías 53:7 : Ap. 5.6.
- Isaías 53:8 : Hch. 8.32-33.
- Isaías 53:9 : 1 P. 2.22.
- Isaías 53:12 : Mr. 15.28; Lc. 22.37.
En la Cena del Señor se usan dos símbolos: el pan y el vino. El pan simboliza el cuerpo de Cristo; el vino su sangre derramada. ¿Pero de donde salió ese jugo? Salió de las uvas, suculentas y maduras, cosechadas de la vid. ¿Y que tenía que suceder para que esas uvas llegaran a ser líquidas? Tenían que ser magulladas para que de ellas fluyera el jugo.
¿Ves el paralelo en la vida del Señor Jesús? Para cumplir su propósito de venir a la tierra, Él también tuvo que ser magullado. Vino a pagar la pena por nuestro pecado. Ese precio fue la muerte, un sacrificio que Él pagó cuando murió en la cruz. Aunque los soldados romanos llevaron a cabo la ejecución, la pena fue exigida por el mismo Dios el padre" v. 10. "
Esto es lo que agradecemos, celebramos y recordamos siempre:
EN LA CELEBRACIÓN DE LA SANTA CENA, HAY PALABRAS, QUE ME ESTREMECEN:
SED AGRADECIDOS.

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