06 septiembre 2008

Identifican mecanismo cerebral que altera el ánimo según estaciones del año

Se trata de la serotonina, neurotransmisor cuya falta se relaciona con la depresión y que en invierno se encuentra menos disponible en el cerebro.

El mejor ánimo que muestran las personas cuando aumentan las horas y la mayor sensación de tristeza que experimentan durante los fríos y nublados días invernales no es una mera coincidencia. De acuerdo con una investigación realizada por científicos canadienses y austríacos -publicada por la revista especializada Archivos Generales de Siquiatría-, el responsable de esta variación en el ánimo es un neurotransmisor llamado serotonina, sustancia que opera a nivel cerebral y que se relaciona con actividades como el sexo, la alimentación, el balance energético y el sueño.

Los expertos de la U. de Toronto y la U. de Viena realizaron tomografías a 88 individuos sanos, 41 mujeres y 47 hombres, entre 1999 y 2003. Así determinaron que el transportador de serotonina, una proteína que ayuda a regular al neurotransmisor, presenta un mayor poder de adhesión durante las épocas más oscuras del año, lo que restringe la cantidad de serotonina que circula en el cerebro.

Los bajos niveles de serotonina en las personas genera la propensión a dormir más, estados de depresión, fatiga e ingesta excesiva de comida que caracterizan a la época invernal. "Esto ofrece una explicación a la ocurrencia regular de episodios depresivos en el invierno en individuos vulnerables", dicen los investigadores.

En cambio, durante la etapa de primavera y verano los escáneres revelaban niveles superiores de serotonina en circulación en prácticamente todas las áreas cerebrales, lo que se correspondía con una actitud más positiva y más enérgica. En este sentido, la variación en la cantidad de horas de luz parece ser fundamental. "No es casualidad que los individuos se sientan más felices y enérgicos en días soleados, de temperaturas cálidas", señalan los autores.

De hecho, dicen, la gente que no vive cerca de la zona del Ecuador tiende a sentirse más feliz cuando el sol brilla a toda plenitud, mientras que su humor empeora en invierno cuando los días son más cortos.

SOL Y ÁNIMO
Los investigadores canadienses y europeos también determinaron que la edad provoca alteraciones en los niveles de serotonina. Según los investigadores, a medida que pasan los años cae levemente la densidad de los transportadores de la serotonina, sobre todo en las regiones del tálamo y mesencéfalo.

Vikki Revell, de la Universidad de Surrey (Gran Bretaña), comentó a Daily Mail que en los "meses de invierno la baja cantidad de luz, en particular durante la mañana, puede generar que nuestro reloj interno pierda noción de las 24 horas del día. Esto puede generar efectos como mayores dificultades para despertarse en la mañana y sentirse somnoliento durante el día".

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