21 octubre 2008

Bonobos agresivos

A diferencia de lo que dice el mito, los bonobos pueden llegar a ser tan agresivos como los chimpancés.

Foto
Bonobos. Foto: Dave Liggett.

Desde que hace 75 años los bonobos fueran reconocidos como una especie (Pan paniscus) separada de los chimpancés (Pan troglodytes) debido a sus diferencias, mucho han escrito los etólogos y no etólogos sobre estos curiosos simios. A menudo se los ha descrito como unos seres bucólicos y medio hippies a los que les gusta hacer el amor en lugar de la guerra. Por el contrario los chimpancés han sido representados como sus primos belicosos y violentos.
A veces se ha achacado esta supuesta diferencia de comportamiento a que los bonobos han evolucionado en zonas donde hay mayor abundancia de alimentos que en las zonas donde lo han hecho los chimpancés. La proyección de una visión antropocéntrica, política, e incluso feminista hizo el resto en esta visión idealizada de los bonobos.
Sin embargo, ahora se informa en Current Biology (14 de octubre) que los bonobos, al igual que los chimpancés, también cazan y comen monos y que por tanto no son tan diferentes.
Los chimpancés machos forman partidas que van a la caza de monos e incluso llegan a “asesinar” a otros machos en escaramuzas territoriales (¿guerras?).
Los bonobos, por el contrario, parece que se dedican a practicando sexo casi todo el día. Sus grupos están controlados por hembras que forman alianzas sociales. A menudo los conflictos entre bonobos se resuelven gracias a los favores sexuales entre los miembros del grupo, tanto para poder evitarlos como para ponerlos fin. Las hembras de los bonobos disfrutan de un estatus social más alto que los machos de la misma especie. Los investigadores pensaban que todo esto evitaría la formación de partidas de cazadores machos para atrapar a los elusivos monos. Creían además que los bonobos sólo cazaban piezas medianas como ardillas y roedores, que pueden ser atrapadas por un individuo en solitario.
En los chimpancés la dominación masculina estaba asociada con la violencia física, la caza y el consumo de carne. En los bonobos la ausencia de partidas de caza y de un alto consumo de carne se asociaría a la falta de dominación masculina y de violencia física.
Pero estudiar a estos animales no es fácil, ya que solamente se los puede encontrar en determinadas zonas selváticas de la República Democrática del Congo.
Gottfried Hohmann del Instituto Max Planck y sus colaboradores empezaron a estudiar hace seis años a un grupo de 30 bonobos del parque de Salonga. Como están habituados a la presencia humana pudieron estudiarlos de cerca.
La pasada primavera vieron como un grupo de hembras y machos jóvenes trataban de cazar a unos monos en un árbol. Después pudieron comprobar que a esta expedición de caza le siguieron otras en las que grupos de hembras y machos mataron y se comieron a diversos monos, además de varias intentonas fallidas. En este caso son las hembras las que dirigen la cazan y comparten la comida, dado su mayor estatus.
La conclusión es que los bonobos también forman grupos coordinados de caza, haciendo la diferencia entre éstos y lo chimpancés más difusa. Estos comportamientos persisten, por tanto, incluso cuando las relaciones sociales son diferentes.
Probablemente este comportamiento de caza es común a las dos especies y se remontaría al antepasado común de ambas, e incluso al de los humanos y todos ellos.
Los bonobos machos simplemente habrían perdido gran parte de los instintos agresivos que sí tienen los chimpancés machos.

Fuentes y referencias:
Nota en Eureka Alert.

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