26 julio 2008

Nuevo método para sacar sangre

Un médico le extrae sangre a un paciente
El método de cerrar y abrir el puño se impuso en la década del 60.
Investigadores en el Reino Unido advirtieron a las enfermeras encargadas de extraer sangre, que no le pidan a los pacientes que cierren el puño con fuerza y luego lo abran, antes de iniciar el procedimiento.

Los científicos examinaron 200.000 análisis de sangre y descubrieron que este método causaba un aumento en los niveles de potasio y por lo tanto podía confundir potencialmente los resultados de las pruebas.

La presencia de altos niveles de potasio puede indicar problemas renales o cardíacos, señala el estudio publicado en los Anales de Bioquímica Clínica.

Vanessa Thurlow, bioquímica y coautora del informe, notó este problema por primera vez cuando un médico analizaba los resultados de las pruebas de sangre de un número reducido de pacientes.

Cuando ella repitió las pruebas observó que los niveles eran normales.

Thurlow le pidió a los directores del servicio de extracción de sangre que instruyan a su personal para que abandonen esta práctica. Después de que se introdujo este cambio, los niveles de potasio en los resultados comenzaron a disminuir considerablemente.

Pasado de moda

El método de cerrar el puño y luego abrirlo antes de sacar sangre se impuso en la década de los 60. Desde ese entonces, ha pasado de generación en generación.

Lo mejor es pedirles a los pacientes que no cierren el puño con fuerza sino con suavidad cuando les insertan la aguja y que luego lo relajen completamente antes de que comience la extracción
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"Es una cuestión de suerte, muchos han sido entrenados para usarlo y otros no", comentó Thurlow.

Pero éste no es el único factor que puede alterar los resultados de una prueba sanguínea, añadió la investigadora, la exposición al frío por ejemplo, puede también provocar un aumento en los niveles de potasio.

La razón por la que los enfermeros hacen cerrar fuertemente el puño a sus pacientes es porque mejora la circulación sanguínea y hace más visibles las venas, facilitando el procedimiento.

Jackie Hough, presidenta de la asociación británica dedicada a las extracciones de sangre, coincide con la teoría de Thurlow.

"Lo mejor es pedirle a los pacientes que no cierren el puño con fuerza sino con suavidad cuando les insertan la aguja y que luego lo relajen completamente antes de que comience la extracción".

"Asimismo", recomendó Hough, "el torniquete no debe permanecer en el brazo por más de 60 segundos durante el procedimiento".

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